martes, 13 de abril de 2010

Primeras relaciones sexuales


-¿Cómo fue tu primera vez?
Laura abre un ojo y sonríe con cara de pilla.
-¿La primera vez? Hmmm. La primera vez no me acordé de regular los espejos retrovisores y me di cuenta cuando estaba en plena maniobra...
-¿De qué hablas?
-De la primera vez que conduje un coche, claro. ¿a qué te referías tú?
-Ja, ja, ja, le suelto enfadada, porque estoy segura de que sabe muy bien a que actividad me refiero.
-¿No se trata del coche?- dice ella poniendo un muslo encima de uno de los chorros de agua que burbujea contra su piel.
-No, se trata de la primera vez que tuviste relaciones sexuales.
-¡Ah!-dice e inclina la cabeza hacia atrás y se da un hartón de reir.
-¿Me lo piensas contar o no?
Laura asiente: sí.
-La primera vez tenía unos 13 años.
Doy un salto de sorpresa que me levanta unos cuantos centímetros por encima del nivel del agua.
-¿Follaste a los 13 años?-pregunto alucinada.
-No follé-dice ella-pero sí tuve relaciones sexuales...


El Diario Rojo de Carlota. Gemma Lienas.

Generalmente cuando a alquien se le pregunta por su "primera vez" siempre tiende a relacionarlo con su primer coito y no con la primera vez que besó o acarició otro cuerpo.

La pérdida de la virginidad suele rememorarse como un momento simbólico que pocas personas olvidan; representa un acontecimiento señalado, una fecha que se registrará en la memoria de cada cual, una experiencia importante ya haya resultado exitosa, frustrante o decepcionante.

La leyenda del dolor ante la pérdida de la virginidad cae como una losa sobre las mentes femeninas. Algunas descripciones oídas a amigas con más experiencia, desmesuran el dolor del primer coito, pero no podemos ignorar que sin una iniciación afectuosa y relajada, la primera penetración puede no resultar agradable. La vivencia del primer coito debe ser un proceso lento y enriquecedor. A pesar de la creencia de que duele, la mayoría de las veces la joven puede no darse ni cuenta. Por ejemplo, puede estar tan a gusto y confiada con su chico que su vagina se dilate con facilidad; si por el contrario tiene mucho miedo e inseguridad, sus emociones, que son sabias, le indicarán que ese no es el mejor momento y que debería de probar en otra ocasión que se encuentre más tranquila y relajada.

Si persisten en terminar lo empezado, es probable que los músculos perivaginales se contraigan y esto acarree un dolor que tiene más que ver con la inseguridad con que se está viviendo la experiencia que con la presencia (o ausencia) del himen.

En el caso de que el himen esté presente, el dedo de la chica, el de su pareja o el pene lo traspasan con facilidad. La importancia desmesurada atribuida al himen en correlación con la virginidad en nuestra cultura tiene que ver con la opresión en todo orden, también en el sexual, y a la falta de derechos mínimos a los que las mujeres han estado sometidas históricamente.

Material extraido de "¿Y tú qué sabes de eso? Manual de educación sexual para jóvenes"

viernes, 19 de marzo de 2010

Contra el maltratador tarjeta roja

El Ministerio de Igualdad presentó el pasado 18 de Marzo una nueva campaña contra la violencia machista, enfocada a que todos plantemos cara al maltratador y a denunciar la violencia allí donde se dé. Os adjunto el vídeo para que le echéis un vistazo.


miércoles, 17 de marzo de 2010

Campaña de prevención del SIDA



Este anuncio francés de la asociación AIDES por la prevención del SIDA entre heterosexuales ganó el prestigioso León de Oro en Cannes 2005 y demuestra que es posible prevenir utilizando un tono simpático y desenfadado.

Campaña de prevención del SIDA



La misma asociación creó unos años más tarde la versión para homosexuales. Igual de divertida y de necesaria.

martes, 16 de marzo de 2010

Un juez de Sabadell dicta una orden de alejamiento por homofobia


ELPAIS.com
Martes, 16 de Marzo de 2010

Un juez de Sabadell (Barcelona) ha dictado hoy una orden de alejamiento por homofobia contra los agresores de un joven, ha informado el portavoz del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC). Según la organización esta medida se ha tomado por primera vez en un caso de homofobia.

La orden, que prohíbe a un grupo de menores acercarse a más de 300 metros de la casa del joven denunciante, con el que tampoco podrán mantener ningún tipo de comunicación, equipara, por primera vez, la violencia homófoba a la de género. Asimismo, los jóvenes tendrán que pagar una multa, cuyo valor se desconoce.

Los hechos ocurrieron en 2004 en Sabadell, cuando un grupo de menores de entre 16 y 18 años acosaron, insultaron y amenazaron a un joven de su mismo barrio, que abandonó finalmente la localidad, según FAGC.

Después de que el juicio se suspendiera en varias ocasiones, las partes llegaron ayer a un acuerdo con el fiscal y los agresores han sido declarados culpables de una falta de vejación con las agravantes de abuso de superioridad y actuación con móvil homófobo.