
Cada persona tiene un alma gemela que la complementará.
Este mito sugiere que somos personas incompletas, que no estaremos completos hasta que no estemos en pareja. Si nos identificamos aquí, siempre necesitaremos a alguien que nos dé identidad. No existe posibilidad de plenitud personal si no es con pareja.
Asumir este mito significa también ir buscando la perfección tanto en uno/una mismo/a como en la pareja elegida y en la propia relación establecida.
El amor romántico sólo puede sentirse por una única persona y, por tanto, no es posible amar a dos personas a la vez.
La exclusividad puede ser una característica del enamoramiento por esa necesidad de fusión, pero no tiene porqué serlo del amor en sí.
Los celos son un signo de amor y han de estar presentes en una relación amorosa. Su ausencia significa la ausencia del amor.
Este mito justifica el acoso, el control y hasta la violencia. Los celos son señal de la falta de confianza personal y en la pareja. No hay celos buenos o celos malos. Temer por la posible pérdida de la relación es normal, pero no nos da derecho a ejercer nuestro poder, limitando la libertad de nuestra pareja sólo para nuestra tranquilidad. Este tipo de estrategias no termina con los celos, sino que fomenta más desconfianza.
El amor y el enamoramiento son equivalentes: si una persona deja de estar apasionadamente enamorada, significa que ya no ama.
Aquí está presente la idea de que el amor romántico del comienzo de la relación debe perdurar. El no aceptar la transformación del enamoramiento como algo natural puede suponer vivir esta evolución de forma problemática.
El amor romántico y pasional conducirá a la unión estable de la pareja y esta es la única base necesaria para que esa convivencia funcione.
De esta forma se confunde algo transitorio, como es el sentimiento pasional, con la convivencia, que se pretende estable en el tiempo.
Una persona que ama de verdad sabrá lo que quiere su pareja sin necesidad de que esta lo diga.
Es prácticamente imposible saber lo que necesita una persona en un momento dado si no nos lo dice ella de primera mano. Y aún sabiéndolo sus necesidades tendrán que ser compatibles con las propias.
"El amor lo puede todo".
Este mito puede favorecer el mantenerse en relaciones violentas o conflictivas porque el amor que todo lo puede acabará arreglando los problemas.
